{"id":44433,"date":"2026-03-09T22:54:11","date_gmt":"2026-03-10T04:54:11","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/book_review\/la-vida-interrumpida-cronicas-de-un-regreso-a-caracas-de-pedro-plaza-salvati\/"},"modified":"2026-03-17T21:44:01","modified_gmt":"2026-03-18T03:44:01","slug":"la-vida-interrumpida-cronicas-de-un-regreso-a-caracas-de-pedro-plaza-salvati","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/la-vida-interrumpida-cronicas-de-un-regreso-a-caracas-de-pedro-plaza-salvati\/","title":{"rendered":"La vida interrumpida: cr\u00f3nicas de un regreso a Caracas de Pedro Plaza Salvati"},"content":{"rendered":"<p><b>Madrid: Catarata, 2025. 190 p\u00e1ginas.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-45050\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/La-vida-interrumpida-Cronicas-de-un-regreso-a-Caracas-de-Pedro-Plaza-Salvati.jpeg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"397\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/La-vida-interrumpida-Cronicas-de-un-regreso-a-Caracas-de-Pedro-Plaza-Salvati.jpeg 1200w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/La-vida-interrumpida-Cronicas-de-un-regreso-a-Caracas-de-Pedro-Plaza-Salvati-204x300.jpeg 204w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/La-vida-interrumpida-Cronicas-de-un-regreso-a-Caracas-de-Pedro-Plaza-Salvati-696x1024.jpeg 696w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/La-vida-interrumpida-Cronicas-de-un-regreso-a-Caracas-de-Pedro-Plaza-Salvati-768x1130.jpeg 768w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/La-vida-interrumpida-Cronicas-de-un-regreso-a-Caracas-de-Pedro-Plaza-Salvati-1044x1536.jpeg 1044w\" sizes=\"(max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/>La abrupta desintegraci\u00f3n de la democracia venezolana en los albores del siglo XXI ha nutrido un corpus literario que abarca la narrativa, la l\u00edrica, el ensayo y numerosos tipos de escritura testimonial, desde las memorias y los diarios \u00edntimos hasta la cr\u00f3nica. En este \u00faltimo rengl\u00f3n, la fortaleza de una tradici\u00f3n que contaba con quehaceres como los de Elisa Lerner, Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas o Milagros Socorro se ha incrementado recientemente con aportaciones insoslayables de Alberto Barrera Tyszka (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Alta traici\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2008), H\u00e9ctor Torres (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Caracas muerde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2012) y Antonio L\u00f3pez Ortega (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La gran regresi\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2017). Creo que a estos tres tenaces interlocutores de la era chavista ha de agregarse desde ahora el nombre de Pedro Plaza Salvati. Ganador anteriormente del Concurso Anual Transgen\u00e9rico por <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que me dijo Joan Didion: cr\u00f3nicas de Nueva York<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2017), su nueva colecci\u00f3n se concentra en lo que antes le serv\u00eda de tel\u00f3n de fondo ambiguamente evocado: la experiencia caraque\u00f1a. Solo que, si en el libro sobre Nueva York sent\u00edamos la soterrada intervenci\u00f3n de la percepci\u00f3n venezolana, en la Caracas de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La vida interrumpida <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">nos asalta una impresi\u00f3n de extra\u00f1amiento traspasada por la multiforme extranjer\u00eda que se ha adue\u00f1ado de numerosas facetas de la vida nacional desde que los saqueos de 1989 y los conatos de golpe de Estado de 1992 desmantelaron las ilusiones de una rep\u00fablica \u201cm\u00e1gica\u201d o \u201csaudita\u201d. En alg\u00fan pasaje, por algo, se habla de un pa\u00eds que \u201csolo vive en el recuerdo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La premisa inicial de estas cr\u00f3nicas es expl\u00edcita: una visita que se supon\u00eda de solo tres semanas para resolver asuntos dom\u00e9sticos termina extendi\u00e9ndose a trece meses debido a la pandemia de coronavirus. Lo que deb\u00eda ser un pronto retorno a Espa\u00f1a queda suspendido entre el cierre del espacio a\u00e9reo y la inquietud de una ciudad ominosa. En ese marco, el hablante de Plaza Salvati se configura como semipersonaje cuyo rasgo dominante es la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fl\u00e2nerie<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un deambular casi obsesivo en el que adivinamos la ri\u00f1a interna contra claustrofobias menos f\u00edsicas que espirituales. Esa voz despliega en once piezas \u2014que a veces no se limitan a narrar o reflexionar sobre un episodio \u00fanico\u2014 la metamorfosis de una urbe herida, peligrosa y entra\u00f1able ante la cual, gracias a la acci\u00f3n conjunta de vivencias e intuiciones, lo colectivo se vuelve compatible con lo individual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La cr\u00f3nica es una especie literaria de vertientes expresivas heterog\u00e9neas; no olvidemos que desciende del cuadro de costumbres, cuyo antecesor directo es el ensayo cuando este dio el salto al peri\u00f3dico en la Inglaterra del siglo XVIII. Por algo, para subrayar esas filiaciones, Juan Villoro ha descrito el g\u00e9nero como \u201cornitorrinco\u201d, en homenaje al c\u00e9lebre \u201ccentauro\u201d que Alfonso Reyes hab\u00eda visto en el ensayo. El vetusto linaje de hibridismos se complica con influencias posteriores \u2014como el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">New Journalism<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 y lo cierto es que determina la escritura de Plaza Salvati, oscilante entre el libro de viaje y el diario \u00edntimo mientras mantiene el compromiso de describir \u2014anunciado por el subt\u00edtulo del volumen: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00f3nicas de un regreso a Caracas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 lo que desde marzo de 2020 hasta abril de 2021 encuentra en la capital venezolana. El resultado no puede ser m\u00e1s proteico. Nuestra relaci\u00f3n misma con su protagonista llega a vacilar entre aceptarlo como un yo confesional o como una criatura ficticia, y cuando ello acontece nos preguntamos si no se trata de un ejercicio m\u00e1s de la llamada \u201cautoficci\u00f3n\u201d. Pero las dudas pronto se disipan y, pese a que hasta una foto de sus radiograf\u00edas se entrevere, acabamos reconociendo que todo lo que el yo nos diga sobre s\u00ed tiene una misi\u00f3n testimonial que excede los intereses y las facultades de la f\u00e1bula o el horizonte privado. Hasta el estremecedor relato del asesinato de miembros de su familia en 2015, en efecto, se integra en el registro de la delincuencia y la violencia brutales desbordadas en la Venezuela de los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<blockquote><p>\u201cEn pocas ocasiones los cronistas transforman el acto de ver en el hecho de ser. Eso, ni m\u00e1s ni menos, ocurre en este libro.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No cuesta deducir que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La vida interrumpida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se vincula a una de las vetas m\u00e1s representativas de las letras venezolanas actuales cuyo tel\u00f3n de fondo recrea una cotidianidad signada por imaginer\u00edas del deterioro. En primer lugar, porque es claro el contexto de ese abigarrado desmoronamiento: \u201cataque y demolici\u00f3n de la empresa privada, sustituci\u00f3n por empresas manejadas por militares y el Gobierno, quiebra de los negocios por el Gobierno y militares, y regreso al capital privado, pero ya de tipo enchufado, de los que son parte de la nueva oligarqu\u00eda junto al pu\u00f1ado de civiles de rojo y militares\u201d. El cronista, m\u00e1s adelante, insinuar\u00e1 que la p\u00e9rdida de un porvenir es quiz\u00e1 la peor consecuencia: \u201cel pasado alcanz\u00f3 el futuro de los caraque\u00f1os\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En segundo lugar, la elocuci\u00f3n a la hora de representar el mundo social es similar a la que hallamos en diversas obras de ficci\u00f3n de sus compatriotas. Una de las im\u00e1genes recurrentes es la de ruinas de distinto orden: \u201cEse hombre [\u2026] fue cayendo en la ruina\u201d; \u201cbrotan malandros desde estructuras derruidas\u201d; \u201cUn paisaje te\u00f1ido entre esplendor materialista y ruina caracteriza esta zona en la que los capitales del nuevorriquismo boliburgu\u00e9s sustituye a los desplazados\u201d. Y no se necesita la menci\u00f3n de ruinas literales para que comprendamos que la decadencia se ha extendido a espacios, objetos, seres o estilos de vida: \u201cEn Montalb\u00e1n matan a una venada para com\u00e9rsela. Dicen que los animales del zool\u00f3gico est\u00e1n pasando hambre, como las personas\u201d; \u201cAl chavismo no le queda m\u00e1s remedio que importar gasolina [de Ir\u00e1n]. Aquel tiempo en que PDVSA era considerada como [\u2026] una de las empresas mejor manejadas del mundo parece una an\u00e9cdota del pleistoceno\u201d; \u201cEl deterioro de los edificios impacta. Los cortes de agua y de luz, la escasez, la inflaci\u00f3n, la moneda que no vale nada\u201d. Desde luego, la degradaci\u00f3n extrema no tarda en rozar la repugnancia: \u201c[Notaba] algo que me parec\u00eda extra\u00f1o: la aparici\u00f3n de hombres altos, fornidos y solos caminando por las calles y hurgando en la basura [\u2026]. Se procuraban alimentos y enseres\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No todo es oscuridad, sin embargo. En medio de la abyecci\u00f3n, hay se\u00f1ales de humanidad y empat\u00eda. En uno de los episodios en que el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fl\u00e2neur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> pand\u00e9mico se topa en una calle con una caja de libros abandonados e intenta imaginar al propietario, las dedicatorias le permiten reconstruir historias de sufrimiento, enfermedad terminal, pero tambi\u00e9n de lealtad filial y amistad. El paseante de Plaza Salvati logra, incluso, trabar una espectral relaci\u00f3n con el ausente: \u201cAlfredo, dondequiera que te encuentres, gracias por el milagro\u201d. El prodigio no es tanto el hallazgo de la caja como una transfiguraci\u00f3n radical. Baudelaire identificaba al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fl\u00e2neur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con el diletante, el hombre de ocio distanciado de la multitud que miraba. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La vida interrumpida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, lo que comienza en esos t\u00e9rminos deja de serlo de modo dram\u00e1tico: quien contempla se descubre como parte de lo contemplado. Las \u00faltimas p\u00e1ginas lo corroboran cuando el protagonista experimenta en carne propia, tras meses de encierro forzoso, los abusos de los guardias del aeropuerto: \u201cCall\u00e9, como callan tantos venezolanos humillados para no terminar injustamente detenidos\u201d. En pocas ocasiones los cronistas transforman el acto de ver en el hecho de ser. Eso, ni m\u00e1s ni menos, ocurre en este libro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-37\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>\u00a1Compra libros de los autores y traductores incluidos en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop!<\/b><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNuestra relaci\u00f3n misma con su protagonista llega a vacilar entre aceptarlo como un yo confesional o como una criatura ficticia, y cuando ello acontece nos preguntamos si no se trata de un ejercicio m\u00e1s de la llamada \u2018autoficci\u00f3n\u2019.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":45050,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[5629],"editors":[],"review_sections":[2045],"reviewers":[2047],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-44433","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-37","review_sections-no-ficcion","reviewers-miguel-gomes-es"],"acf":{"richtitle":"<i>La vida interrumpida: cr\u00f3nicas de un regreso a Caracas<\/i> de Pedro Plaza Salvati","reviewers":"","title_field":"La vida interrumpida: cr\u00f3nicas de un regreso a Caracas de Pedro Plaza Salvati","issueofarticle":44301,"sidebartitle":"","thumbnail":"","collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/44433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/44433\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45052,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/44433\/revisions\/45052"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/44301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45050"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44433"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=44433"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=44433"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=44433"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=44433"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=44433"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=44433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}