{"id":43297,"date":"2025-11-25T23:05:58","date_gmt":"2025-11-26T05:05:58","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/book_review\/cuadernos-de-ismael-gavilan\/"},"modified":"2025-11-25T23:11:29","modified_gmt":"2025-11-26T05:11:29","slug":"cuadernos-de-ismael-gavilan","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/cuadernos-de-ismael-gavilan\/","title":{"rendered":"Cuadernos de Ismael Gavil\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><b>Chile: Ediciones Altazor, 2025. 128 p\u00e1ginas.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-43183\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Portada_Cuadernos.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"408\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Portada_Cuadernos.jpg 906w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Portada_Cuadernos-184x300.jpg 184w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Portada_Cuadernos-628x1024.jpg 628w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Portada_Cuadernos-768x1253.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>Recuerdo una cita de C\u00e9line: \u201cLa mejor cosa que uno puede hacer cuando se est\u00e1 en este mundo, es salir de \u00e9l\u201d. Para una posible r\u00e9plica habr\u00eda que retroceder un tiempo hasta Goethe: \u201cUno no se sustrae al mundo m\u00e1s f\u00e1cilmente que por el arte y no se vincula al mundo m\u00e1s f\u00e1cilmente que por el arte\u201d. Es una frase que le encantaba a Thomas Mann, pues en ella ve\u00eda la conjugaci\u00f3n entre la sociabilidad y la soledad, y en la que reconoc\u00eda el vislumbre tambi\u00e9n moral (casi divino), que es el hacer del arte una labor \u00e9tica que responda debidamente a los dones prodigados. Se deduce que el esfuerzo de lealtad a ese \u201cbien supremo\u201d que el artista contrae termina traduci\u00e9ndose en su vida humana en un \u201cejercicio de severidad\u201d. La relaci\u00f3n que mantiene con la realidad es por lo menos conflictiva, y cuando decimos realidad hablamos tambi\u00e9n de la del oficio: del escritor, del cr\u00edtico, del cen\u00e1culo que administra \u2014o cree administrar\u2014 la sociedad del arte. Severidad que expresada con la contundencia de la frase afor\u00edstica puede llegar a parecer acreedora de cierta pretendida virtud, que en desproporci\u00f3n decantar\u00eda en la vanidad de un pontificador. Entonces no se sustraer\u00eda del mundo sino que se pondr\u00eda por encima de \u00e9l, y sin posibilidad de vincularse nuevamente, lo que es una definici\u00f3n soslayada del esteta. Por el contrario, salir del mundo implica orgullo y b\u00fasqueda de perfeccionamiento, defensa de su propio sentido de dignidad, que en apariencia toma la forma de un disidente; el sentido por el bien del arte se encarga de quitarle lo fr\u00edvolo y lo devuelve con esta extra\u00f1a singularidad: el juego de un enorme escr\u00fapulo hacia las afueras y la disciplina de su propia creaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed leo los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuadernos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, fragmentos y notas del poeta y cr\u00edtico chileno Ismael Gavil\u00e1n, publicado recientemente por Ediciones Altazor (2025). Tuvimos noticias de este libro hace un par de a\u00f1os (breves adelantos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">49 escalones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Papel Literario<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y su p\u00e1gina personal) y siendo motivo de muchas conversaciones comenzamos a valorarlo, ya en ese entonces, como la incursi\u00f3n que mejor encerraba las cualidades de su esp\u00edritu erizado y su conflicto con la prosa del mundo: el fragmento de capacidad incisiva que no agota su \u00e1nimo reflexivo en la provocaci\u00f3n ni en la exhibici\u00f3n efectista de sus posturas. Los m\u00e1s de cuatrocientos fragmentos que re\u00fane poseen el h\u00e1lito sombr\u00edo de la afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica y desencantada, a medio camino entre el aforismo, la cavilaci\u00f3n de corto aliento y las esquirlas de pensamiento.<\/span><\/p>\n<blockquote><p>\u201cLo que se mantiene inalterable en el reaccionarismo sui generis de Gavil\u00e1n es la sospecha y la duda, el permanecer en la incertidumbre sin vaciar el misterio.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Luego de haberse dedicado por largos a\u00f1os a la cr\u00edtica y al ensayo literario \u2014estando en ambos m\u00e1rgenes: de practicante y de estudioso, como espectador de primera fuente de la transformaci\u00f3n del pensamiento intelectual de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas\u2014, encontramos con estos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuadernos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Ismael Gavil\u00e1n la consolidaci\u00f3n de una escritura que, reacia a las imposturas ideol\u00f3gicas que hacen de la literatura un valor accesorio, se permite polemizar sin hacer af\u00e1n de una proped\u00e9utica. Su escepticismo insobornable se expresa con nuevas dudas, con verdades provisorias<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">y definiciones fragmentarias. No se esconde detr\u00e1s de ello una arrogancia agotada por hacerle frente al dogma de turno. Los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuadernos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> son antes que todo una querella que ronda las sombras del intelecto, la naturaleza inacabada de sus creaciones \u2014como el mismo ensayismo\u2014 y los productos de esa inteligencia que se inclinan a \u201cla otra orilla\u201d que nos depara la poes\u00eda, la ficci\u00f3n literaria o una obra pl\u00e1stica; es decir, ver en la lectura lo que \u00e9l ha llamado una \u201cextra\u00f1eza radical\u201d. Pero tambi\u00e9n el quehacer m\u00e1s cotidiano del ser humano que tranza sus pasiones con la escritura y su lugar en la sociedad, una escritura en cuyo frontis se encuentra la primera persona del singular, un \u201cyo\u201d, el autor mismo de estos fragmentos, como una resonancia del ensayo moderno inaugurado por el subjetivismo de Montaigne y que Ismael Gavil\u00e1n explor\u00f3 de forma intensa en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de la promesa <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Ediciones Altazor, 2023), libro de fragmentos ensay\u00edsticos y prosa autobiogr\u00e1fica publicado unos a\u00f1os antes. Aqu\u00ed las cavilaciones de ese \u201cyo\u201d adquieren todo su peso y vienen a caer como una plomada sobre las cuestiones espinosas que lo inquietan, ya sea el acabose de su propio <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">campo cultural<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> o la decadencia del mundo moderno que presenciamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un escritor puede ser definido seg\u00fan la suma de sus oposiciones. Un libro como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuadernos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> apenas las disimula. Ese escritor y eventual cr\u00edtico literario, oculto tras la iron\u00eda opaca de sus palabras, formar\u00eda parte del mismo pecado si no fuese por la b\u00fasqueda de una redenci\u00f3n personal que se repliega en su manojo de lecturas y autores, sus \u201cverdaderas tablas de naufragio\u201d, y con ello reconciliarse con sus inquietudes (el problema de la poes\u00eda, de la escritura, de la cr\u00edtica) y demonios internos, pero no para concederles esperanzas explicativas, antes para reconocer los males con agudo prurito. Aqu\u00ed es cuando m\u00e1s resalta la tradici\u00f3n de la brevedad de la que se nutre y cuyas referencias alcanza a se\u00f1alar en su prefacio. No es dif\u00edcil notar que todas ellas pertenecen al siglo pasado, en lo que puede haber una forma de aferrarse a la nostalgia por una vieja erudici\u00f3n, adem\u00e1s de un ant\u00eddoto para los tiempos venideros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que se mantiene inalterable en el reaccionarismo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> sui generis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Gavil\u00e1n es la sospecha y la duda, el permanecer en la incertidumbre sin vaciar el misterio. La certeza s\u00f3lo la halla en el placer y en el asombro por la belleza, como tambi\u00e9n podr\u00eda ser el fondo misterioso que se oculta tras el orden de las formas, teniendo lo musical en la cima de toda aventura imaginativa, que es cuando se firma para \u00e9l \u201cel pacto entre tiempo y eternidad\u201d. Ese momento cr\u00edtico en que se equilibra el juicio con el anonadamiento de la conciencia lo cuida de cometer errores intelectuales, porque ninguna sensaci\u00f3n es un error cuando se trata del conocimiento del arte, m\u00e1s s\u00ed cuando se trata de ideas. \u00bfNo nos parece que esta \u201csensualidad del intelecto\u201d es tambi\u00e9n una pasi\u00f3n desenfadada por un orden geom\u00e9trico que le da el car\u00e1cter melanc\u00f3lico y sombr\u00edo a sus fragmentos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Volvamos a las l\u00edneas que iniciaban este comentario. Toda soledad es una ruptura con el mundo exterior, y a fuerza de no sucumbir a sus efectos nocivos, el escritor se ve forzado a crear otro mundo. \u00bfPero cu\u00e1l es la tierra que crea el escritor? \u00bfLe est\u00e1 permitido volver de su retiro o, por el contrario, con cada nueva palabra ensancha la partida del regreso? El escritor que se sustrae, que se resta o que se aleja de las enredaderas de la cotidianidad para caer, en cambio, en otras lianas, las del mismo lenguaje, por las que se mece sobrevolando a duras penas como aferrado a unas cuantas palabras que le provean esa \u201cautenticidad espiritual\u201d que reclama como \u00faltimo basti\u00f3n de sentido. Pero el escritor que se aleja, \u201cque huye\u201d con su arte y lecturas a cuestas, no lo hace sin dejar algo a cambio. Valen estos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuadernos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> como testimonio de que al mundo solo se lo puede tomar por la palabra.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos Cuadernos son antes que todo una querella que ronda las sombras del intelecto, la naturaleza inacabada de sus creaciones y los productos de esa inteligencia que se inclinan a \u2018la otra orilla\u2019 que nos depara la poes\u00eda, la ficci\u00f3n literaria o una obra pl\u00e1stica.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":43296,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[5563],"editors":[],"review_sections":[2045],"reviewers":[5577],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-43297","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-36","review_sections-no-ficcion","reviewers-benjamin-carrasco-bravo"],"acf":{"richtitle":"<i>Cuadernos<\/i> de Ismael Gavil\u00e1n","reviewers":"","title_field":"Cuadernos de Ismael Gavil\u00e1n","issueofarticle":43245,"sidebartitle":"","thumbnail":"","collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/43297","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/43297\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43310,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/43297\/revisions\/43310"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/43245"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43297"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43297"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43297"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=43297"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=43297"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=43297"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=43297"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=43297"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=43297"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}