{"id":28790,"date":"2023-12-03T01:06:30","date_gmt":"2023-12-03T07:06:30","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?post_type=book_review&#038;p=28790"},"modified":"2023-12-17T18:35:36","modified_gmt":"2023-12-18T00:35:36","slug":"destino-vagabunda-de-carmen-olle","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/destino-vagabunda-de-carmen-olle\/","title":{"rendered":"Destino: Vagabunda de Carmen Oll\u00e9"},"content":{"rendered":"<p><b>Lima: Peisa, 2023. 364 p\u00e1ginas.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-28743\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada_Destino_-Vagabunda-1.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"373\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada_Destino_-Vagabunda-1.jpg 583w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada_Destino_-Vagabunda-1-201x300.jpg 201w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>Leyendo las memorias de Carmen Oll\u00e9, pens\u00e9: qu\u00e9 buen t\u00edtulo eligi\u00f3, pues \u201cvagabunda\u201d es un vocablo que describe significativamente a Carmen. Una vagabunda de pies, trenes y aviones que la llevaron por muchos puntos del globo, por invitaciones a ferias de libros, charlas, lecturas y talleres, pero sobre todo una vagabunda, una trashumante o gitana de coraz\u00f3n, de esp\u00edritu, de mente, pues no he conocido a una persona con tantos picos de curiosidad como Carmen, con tant\u00edsima sed de conocimientos (la l\u00f3gica, la f\u00edsica cu\u00e1ntica, \u00bfexiste Dios?, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">il bello<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Modigliani), pasiones (por los Perros Celestiales, por Enrique, por Vanessa y Stefano) y sue\u00f1os (autores como Kafka, Vallejo, Rimbaud, Nemirosky, Highsmith).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Leer estas memorias, pulcramente editadas por Peisa e ilustradas, es preguntarse cu\u00e1ntas Carmen caben en una sola, cu\u00e1ntas vidas hay en ella. Vidas valientes y tiernas; ardorosas y dolidas; vidas sueltas y responsables. Vidas libres de prejuicios. Como las de esas gitanas que a Carmen le gusta observar en el parque o desde su ventana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Enamorada y casada con el poeta Enrique Ver\u00e1stegui, a quien siempre admir\u00f3 a pesar de que a\u00f1os despu\u00e9s se separaran. Carmen integr\u00f3 el colectivo Hora Zero en su segundo momento, y nunca dej\u00f3 de escribir, siendo en Par\u00eds la esposa proveedora que limpiaba casas ajenas, la que preparaba los alimentos (cosa que detestaba), la que se reun\u00eda de cuando en cuando con amigas pintoras, la madre cari\u00f1osa de Vanessa y a\u00f1os despu\u00e9s la feliz abuela de Stefano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Carmen podr\u00eda habitar en un pa\u00eds sobre el que caen bombas (\u00bfno nos pas\u00f3 eso en los a\u00f1os ochenta?) y ella no dejar\u00eda de escribir sus libros. Es una escritora de raza, alguien que no hace melindres y pone una palabra tras otra sin que le tiemble la mano. Y si le tiembla es porque hay una gran intensidad en lo que observa y en lo que describe.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo de estas memorias, Oll\u00e9 se refiere a sus doce obras anteriores, es decir, a sus dos poemarios, sus novelas, sus libros de cuentos y ensayos, incluso sus piezas de teatro, para usarlas como ejemplo de ciertas t\u00e9cnicas literarias, o para rechazar o aceptar las cr\u00edticas que le hicieron en su momento. Avanzando por estas p\u00e1ginas sentimos incluso que estamos leyendo una novela, porque, tal como Carmen lo repite, es muy difusa la frontera entre verdad y ficci\u00f3n. \u201cToda autobiograf\u00eda es nada menos que una novela\u201d, dec\u00eda un personaje de Unamuno en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La novela de Don Sandalio, jugador de ajedrez<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Carmen vive como hechizada por los personajes de los libros que lee, y tanto, que ve las cosas como ellos las ver\u00edan.<\/span><\/p>\n<blockquote><p><b>\u201cSUS PERSONAJES O LOS PERSONAJES DE SUS ESCRITORES FAVORITOS, O SUS SUCESIVOS AMANTES, EST\u00c1N BAJO SU PIEL, Y LOS DESEA O SE DISTANCIA SEG\u00daN LAS HORAS DEL D\u00cdA\u201d<\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A ustedes, amables lectores, les pasar\u00e1 lo que a m\u00ed: entran a la primera p\u00e1gina y ya no pueden leer otra cosa por varios d\u00edas. Un libro tras otro, no importa el g\u00e9nero en que hayan sido escritos; si est\u00e1n mezclados, mejor; si son h\u00edbridos, mejor; si habla de amores sexualmente ambiguos, mejor. Todo lo abarca Carmen, en un mundo complejo y conflictivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella puede llevarnos por tramas fant\u00e1sticas, por personajes enigm\u00e1ticos, mal\u00e9volos o estrafalarios. Los personajes de Fi\u00f3dor Dostoyevski, de Edgar Allan Poe, de Patricia Highsmith son llevadas por Carmen hasta puntos inimaginables y de pronto podemos tropezar con ellos en un caf\u00e9, andando por las calles, en un parque oscuro\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Carmen es una permanente invitaci\u00f3n a la irreverencia, a la rebeld\u00eda, y no porque las busque de modo deliberado, es que no puede ser de otra forma. As\u00ed empez\u00f3 y as\u00ed seguir\u00e1. Ella es una individualista nata, no desea formar grupos, encabezar revoluciones de cualquier tipo. No se compra el pleito de la \u201cpoes\u00eda femenina\u201d o la \u201cpoes\u00eda escrita por mujeres\u201d. Si una mujer escribe, \u00bfcu\u00e1l es el problema? No le interesan las consignas o alzar pancartas. Es su propia alma la que nos entrega en estas p\u00e1ginas, y su propio, inapelable deseo. No hay pose, ni ganas de agradar. Incluso su discreci\u00f3n es tan grande que no menciona haber recibido en el 2015 el premio Casa de la Literatura Peruana, u homenajeada por la Universidad Cat\u00f3lica en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">V Festival de la Palabra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tres a\u00f1os despu\u00e9s. Tampoco menciona los muchos estudios, tesis y traducciones de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Noches de adrenalina.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Carmen nos habla aqu\u00ed de sus primeros a\u00f1os. Como los chiquillos de la calle, jugaba con el trompo, las canicas, los patines, se sube a los \u00e1rboles, ve correr el trencito sobre los rieles; en otras palabras, todo lo que suponga moverse; nada con lo inanimado, como jugar con mu\u00f1ecas o tocar el piano. Nos cuenta tambi\u00e9n sobre las numerosas casas y cuartos que habit\u00f3; sobre su padre, su madre, sus hermanos, y una larga fila de t\u00edas y abuelas. Por supuesto, sus lecturas compulsivas, incluyendo a autoras y autores rusos; historias gr\u00e1ficas, novelas de romances o policiales. Sus flirteos y amores m\u00e1s ficticios que reales. Y sus reflexiones sobre el oficio o el arte de escribir que sorprender\u00e1n a m\u00e1s de uno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Leer, leer y leer, la gran lecci\u00f3n de Carmen. No se le dio nada gratis, todo signific\u00f3 agarrarse con fuerza a historias y personajes, pero tambi\u00e9n de observar la vida con pasi\u00f3n. Sola o acompa\u00f1ada por sus amigas y amigos: Esther Casta\u00f1eda, Pilar Dughi, Miguel Guti\u00e9rrez, Enrique Ver\u00e1stegui\u2026 Lamentablemente todos ellos han muerto, pero Carmen siente que est\u00e1n con ella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De alg\u00fan modo, nuestra autora vive como en otra dimensi\u00f3n, en un estado de inquieta duermevela. Sus personajes o los personajes de sus escritores favoritos, o sus sucesivos amantes, est\u00e1n bajo su piel, y los desea o se distancia seg\u00fan las horas del d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A\u00f1os setenta en Lima: una chica clasemediera que estudi\u00f3 en el colegio suizo Pestalozzi y que le\u00eda mucho, caminaba por el centro de Lima, visitaba librer\u00edas de viejo, estudi\u00f3 en San Marcos, iba a cine clubes, dict\u00f3 clases en la Universidad de La Cantuta en la que los proterroristas se expresaban libremente; trabaj\u00f3 en Demus y en CENDOC-Mujer, y dicta hasta hoy talleres de escritura creativa. \u00bfC\u00f3mo no recordar que Carmen sacaba a pasear a su querida perra Glenda por los parques? Cuando viaj\u00f3 a Par\u00eds se agotaba para mantenerse y mantener a su esposo y a Vanessa, la peque\u00f1a de seis meses, y ello no le dejaba mucho tiempo para disfrutar la belleza de la ciudad y sus museos. Esto puede leerse en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Noches de adrenalina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, si los cr\u00edticos no se fijaran exclusivamente en el erotismo, las poses, los fluidos corporales\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De Lima se marcha, pero a Lima vuelve. Aunque no la quiera. Ese esp\u00edritu de contradicci\u00f3n es lo que anima a Carmen y a sus palabras. Una autora llena de coraje y lucidez para enfrentarlo todo, especialmente en una ciudad como esta, ciudad tan hip\u00f3crita, represora y pacata como la que m\u00e1s. Ella se pregunta por qu\u00e9, a diferencia de otros pa\u00edses, la escritura de memorias, o las cartas y documentos, son tan escasos en el Per\u00fa. Salvo Ribeyro y Arguedas, casi no hay nadie\u2026\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sum\u00e9rjanse en est\u00e1 p\u00e1ginas reveladoras, fuertes, dolidas y t\u00f3menle la mano o el pulso a esta escritora de raza que, a pesar de todos los obst\u00e1culos, es feliz mientras sale a la caza de un libro y lo encuentra de pronto y busca el tiempo para perderse entre sus p\u00e1ginas. Otra forma de vagabundear, de perderse en una trama, en una historia, en un movimiento sorprendente de palabras. Pero gracias, sobre todo, por escribir, por entregarnos tus personajes tan fuera del molde, tus tramas fant\u00e1sticas, tu escritura serena y a la vez perturbadora.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><!-- HTML !--><\/p>\n<p><center><a class=\"bookshop-button\" role=\"button\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-28?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Compra los libros destacados en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop<\/a><\/center><br \/>\n<!-- HTML !--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLeer estas memorias, pulcramente editadas e ilustradas, es preguntarse cu\u00e1ntas Carmen caben en una sola, cu\u00e1ntas vidas hay en ella\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":28742,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4780],"editors":[],"review_sections":[2045],"reviewers":[2205],"translator":[2688],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-28790","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-28-es","review_sections-no-ficcion","reviewers-rossella-di-paolo-es-2","translator-amy-olen-es-2"],"acf":{"richtitle":"<i>Destino: Vagabunda<\/i> de Carmen Oll\u00e9","reviewers":"","title_field":"","issueofarticle":28385,"sidebartitle":"","thumbnail":"","collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/28790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/28790\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28948,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/28790\/revisions\/28948"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/28385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28790"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=28790"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=28790"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=28790"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=28790"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=28790"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=28790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}