{"id":17850,"date":"2022-09-20T07:30:14","date_gmt":"2022-09-20T13:30:14","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?post_type=book_review&#038;p=17850"},"modified":"2023-05-23T13:28:59","modified_gmt":"2023-05-23T19:28:59","slug":"veinte-veintiuno-de-laia-jufresa","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/veinte-veintiuno-de-laia-jufresa\/","title":{"rendered":"Veinte veintiuno de Laia Jufresa"},"content":{"rendered":"<p><b>Audible Studios. 2022.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-17503 alignleft\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Veinte-veintiuno-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Veinte-veintiuno-300x300.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Veinte-veintiuno-150x150.jpg 150w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Veinte-veintiuno.jpg 402w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Durante los \u00faltimos dos a\u00f1os, en todo el planeta, hemos estado viviendo lo mismo de manera diferente. O como dice Laia Jufresa en su emotivo, compasivo y gracioso audiolibro, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte, veintiuno <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2022): \u201cEn la primera persona del plural, jam\u00e1s hab\u00edamos cabido tantos\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Los aplausos que la poblaci\u00f3n brit\u00e1nica dedic\u00f3 a la NHS (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Servicio Nacional de Salud) cada jueves a las 8 de la noche \u2014ejemplificando aquel sentimiento moment\u00e1neo de solidaridad global\u2014 duraron \u201cmenos de lo que dur\u00f3 la primavera\u201d. Pero con el audiolibro de Jufresa para hacernos compa\u00f1\u00eda, podemos recapturar no solo lo que hemos estado haciendo para sobrellevar los \u00faltimos dos a\u00f1os, sino tambi\u00e9n el sentido de comunidad que a\u00fan puede emerger de ello. Mostr\u00e1ndonos las particularidades de la familia Jufresa durante la cuarentena, se ofrece tambi\u00e9n como un espejo de las diversas experiencias de la pandemia: nos insta a mirar hacia atr\u00e1s para volver a avanzar juntos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. El libro se vuelve, parafraseando a la autora, una \u201cred para atrapar recuerdos\u201d; nos ofrece hilos preciosamente tejidos que nos ayudan a cruzar el laberinto de los \u00faltimos dos a\u00f1os, at\u00e1ndonos a la idea de que ahora, m\u00e1s que nunca, \u201clo que afecta a una nos afecta a todas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jufresa, una novelista mexicana que vive en Escocia con su marido californiano y su hija biling\u00fce, combina en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte, veintiuno<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> los dos g\u00e9neros literarios por excelencia de la pandemia: el audiolibro (acompa\u00f1amiento necesario en las caminatas, el cuidado del jard\u00edn, las sesiones de cocina o lo que hici\u00e9ramos para mantener el equilibrio f\u00edsico y mental) y el diario (llevar un registro y orden de d\u00edas que solo se diferenciaban por los cambios de luz). Nos comparte las conversaciones y desventuras de su familia, sus p\u00e9rdidas y sus conexiones, y a la vez, nos entrena en el arte de la escucha activa, ayud\u00e1ndonos a escuchar a nuestros seres queridos y, con igual dosis de compasi\u00f3n e iron\u00eda, a nosotros mismos.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte, veintiuno<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se divide en cinco cap\u00edtulos que representan cada uno un momento de la pandemia: pasamos de la primavera al verano, al oto\u00f1o, al invierno, y otra vez a la primavera en una ronda que amenaza con nunca parar. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cada cap\u00edtulo se organiza bajo el signo de un animal diferente, de manera tan h\u00e1bil que, en un comienzo, la lectora ni se da cuenta. Los animales aparecen no solo en diferentes idiomas, sino tambi\u00e9n en diferentes planos existenciales: un real drag\u00f3n real (que resulta ser imaginario); una cerdita de los dibujos animados que ve su hija;<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> unas vacas escocesas que se vuelven inquietantemente reales; un caracol que es a la vez un poema, una escultura y una met\u00e1fora; y, finalmente, el animal m\u00e1s enigm\u00e1tico, una \u201cDaonna\u201d, cuyo significado solo se explicar\u00e1 en el cap\u00edtulo final. Cada animal tiene su propio lenguaje y nos invita a pensar en las maneras en que el lenguaje nos da forma. \u201cReales dragones reales\u201d se enfoca en c\u00f3mo la hija de Jufresa, de tres a\u00f1os, machaca con creatividad el ingl\u00e9s y el espa\u00f1ol, colocando el adjetivo \u201creal\u201d no despu\u00e9s sino antes de la palabra \u201cdrag\u00f3n\u201d, para luego insistir cuando la corrigen en que su drag\u00f3n es un \u201creal drag\u00f3n real\u201d: un drag\u00f3n doblemente real, indudablemente un real drag\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de la realeza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (esto nos remite a la imagen de Luis XIV \u201ccagando en p\u00fablico\u201d, un t\u00f3pico recurrente que se conecta con lo que significa publicar este \u201creal diario real\u201d). En \u201cP\u00e9tit cochon\u201d, Jufresa sorprende a su hija aprendiendo un tercer idioma a trav\u00e9s de la banda sonora de Peppa Pig en franc\u00e9s, pegada a la pantalla mientras su madre intenta echarse una siestecita. \u201cHighland Coo\u201d es una reflexi\u00f3n ingeniosa y tierna en torno a los nombres: los eufemismos que inventan las familias para las cosas que prefieren no nombrar, y los nombres propios reales que Jufresa teme usar en un texto que ya raya en la auto-ficci\u00f3n,\u00a0 un g\u00e9nero que le genera profunda desconfianza. Este cap\u00edtulo tambi\u00e9n narra un encuentro aterrador con unas vacas en una breve y dichosa escapada \u2014un encuentro cuyo peligro solo se vuelve aparente en retrospectiva en los comentarios en un grupo de WhatsApp familiar. \u201cCaracol caracol\u201d habla de muchos caracoles a la vez: una canci\u00f3n de cuna transmitida de abuela a nieta, una escultura de bronce creada por un t\u00edo querid\u00edsimo, una met\u00e1fora sobre el tiempo girando sobre s\u00ed mismo. Aparece en un cap\u00edtulo que marca el paso de 2020 a 2021, un momento en que los mism\u00edsimos n\u00fameros parec\u00edan augurar que pronto saldr\u00edamos de la cueva. Sabemos ahora (no tard\u00f3 en volverse obvia) que esa sensaci\u00f3n de salida era ilusoria, pero a\u00fan as\u00ed, la imagen de Jufresa y su familia cantando y tir\u00e1ndose sobre el sof\u00e1 es un destello de luz en la oscuridad invernal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jufresa nos abre su mundo personal con transparencia y generosidad, explayando sus inseguridades, alegr\u00edas y \u00e9xitos con humor y simpat\u00eda. La lectora se reconocer\u00e1 en much\u00edsimas escenas de este diario: calculando con sorna la divisi\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas; intentando bloquear el canto de sirena del internet; perdiendo la paciencia consigo mismo y con los dem\u00e1s; sobrellevando la \u201cconvivencia extrema\u201d que implicaba la cuarentena; intentando crearse tiempo para el trabajo pero tambi\u00e9n para el juego.\u00a0 Jufresa tambi\u00e9n se maravilla de la capacidad que tiene su propia madre para conectarse (en persona o por videollamada) con su nieta, la que aparece al comienzo de cada cap\u00edtulo bajo un disfraz nuevo: doctora, princesa, detective. Los constantes cambios que atraviesa su hija son el fundamento de esta historia y una de sus constantes alegr\u00edas. Es con una ternura extraordinaria que Jufresa narra las mutaciones ling\u00fc\u00edsticas de su hija en contacto con el mundo que la rodea:\u00a0 los mexicanismos que le pega su abuela, el franc\u00e9s que aprende de las caricaturas o de su madre y con el que se le ocurren respuestas gracios\u00edsimas: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">N\u2019importe quoi, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">mamacita!\u201d. Ri\u00e9ndose por momentos de la testarudez de su hija, Jufresa se deleita con su ingenioso uso del lenguaje, como el escoc\u00e9s ga\u00e9lico que comienza a aprender cuando por fin vuelven a abrir las escuelas, y en el que asegura conocer palabras tan espec\u00edficas como \u201cpulpo\u201d.\u00a0 La invenci\u00f3n, sugiere la autora, es cuesti\u00f3n de mantener cara de p\u00f3ker.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El libro tambi\u00e9n nos recuerda que si bien el lenguaje nos da forma, tambi\u00e9n podemos manipularlo para reconfigurar el mundo que nos rodea. En el \u00faltimo cap\u00edtulo, Jufresa presenta a su hija en su \u00faltimo disfraz, como una feminista nata: cambiando el g\u00e9nero de las palabras de manera org\u00e1nica e inclusiva, con desparpajo. No es una detective, dice, sino una \u201cdetectiva\u201d; neg\u00e1ndose a aceptar el masculino neutro, lo reemplaza tranquilamente con el femenino. \u201cYo te quiero todas las mundas\u201d, le dice a su madre en el \u00faltimo cap\u00edtulo, al que Jufresa bautiza con el nombre \u201cDaonna\u201d: una palabra del escoc\u00e9s ga\u00e9lico que significa el ser humano, que carece de g\u00e9nero pero por su forma parece femenina. Es \u00e9ste, adem\u00e1s, el cap\u00edtulo en que el texto comienza a articular sus silencios, revelando lo que llev\u00f3 a Jufresa a abandonar M\u00e9xico; por qu\u00e9 su madre, antrop\u00f3loga, sal\u00eda a hacer trabajo de campo cargando una pistola; que en M\u00e9xico cada noventa minutos hay un homicidio (que muchas veces es un feminicidio); y que este mundo tan masculinizado necesita ser reformado, reconstruido, palabra por palabra, sufijo por sufijo.\u00a0 Tomando prestada la estrategia de su hija, Jufresa comienza por cambiarle el g\u00e9nero a un t\u00e9rmino crucial: en vez de \u201cviolencia\u201d, nos propone, digamos, \u201cviolencio\u201d, para dejar al claro sus agentes m\u00e1s usuales. Y en este momento tan cr\u00edtico, en medio de una pandemia global y\u00a0 lugares enfrent\u00e1ndonos a una epidemia cercados por ciclos epid\u00e9micos de violencio, resulta fundamental imaginarnos un posible final diferente. Cito las palabras que ofrece Jufresa para cerrar su propia obra, llenas de esperanza y apostando por una transformaci\u00f3n: \u201cEl futuro ser\u00e1 una misteria, pero no ser\u00e1 una silencia\u201d.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Michelle Clayton<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n de Antonia Alvarado<\/span><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Audible Studios. 2022. 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