{"id":10870,"date":"2022-02-12T20:53:01","date_gmt":"2022-02-13T02:53:01","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/book_review\/el-resplandor-de-la-derrota-de-miguel-castillo\/"},"modified":"2023-05-23T21:19:21","modified_gmt":"2023-05-24T03:19:21","slug":"el-resplandor-de-la-derrota-de-miguel-castillo","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/el-resplandor-de-la-derrota-de-miguel-castillo\/","title":{"rendered":"El resplandor de la derrota de Miguel Castillo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Bucaramanga: Divisi\u00f3n de Publicaciones, Universidad Industrial de Santander. 2018. 90 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-10060 alignleft\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/el_resplandor_de_la_derrota_1-245x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"300\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/el_resplandor_de_la_derrota_1-245x300.jpeg 245w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/el_resplandor_de_la_derrota_1.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/>La primera vez que le\u00ed a Miguel Castillo me sorprendi\u00f3 la potencia de su ternura. El sabor a pueblo viejo, a mundo olvidado, a infancia tranquila y lejana. Me sorprendieron sus construcciones de experiencias, a medias vividas y a medias imaginadas, que revelan una grieta en el interior de sus lectores; una grieta que solemos dejar a oscuras, pero que sus cuentos llenan de una luz c\u00e1lida y dorada, como los cuencos Kintsugi.<\/p>\n<p>Miguel Castillo naci\u00f3 en San Gil, en 1985. Es licenciado en espa\u00f1ol y literatura, ha sido finalista en m\u00faltiples concursos literarios, director de m\u00faltiples talleres, formador de docentes y promotor de lectura y escritura. Ha publicado los libros <i>Peces para un acuario<\/i> (2010), <i>Tres hombres solos<\/i> (2013) y <i>El resplandor de la derrota<\/i> (2018). Miguel Castillo es, ante todo, un escritor. Un autor que habita su realidad con conciencia de fantasma, con un alma mucho m\u00e1s vieja que su joven anfitri\u00f3n, que recorre las calles, las veredas y los d\u00edas de la realidad colombiana con la imaginaci\u00f3n contagiada de las preocupaciones de Faulkner, de los simbolismos de Melville y de la fatalidad de Hemingway. Sus narraciones son una forma del cuento moderno, heredera de la sutileza urbana de la literatura norteamericana del siglo XX y de lo extraordinario de la cotidianidad presente en el Boom latinoamericano. El estilo sobrio heredado de Fonseca, la belleza juguetona de Cort\u00e1zar y las historias sencillas y descarnadas de Ribeyro encuentran un campo f\u00e9rtil e inmenso en la imaginaci\u00f3n de Castillo.<\/p>\n<p><i>El resplandor de la derrota<\/i> es un libro compuesto por ocho cuentos, todos diferentes en sus escenarios y acciones, pero todos similares en sus protagonistas: hombres y mujeres derrotados por el peso de sus d\u00edas. El libro fue ganador de la \u201cConvocatoria de Est\u00edmulos de Cultura de la ciudad de Bucaramanga 2018, Bucaramanga cree en tu talento\u201d, y fue publicado en agosto del mismo a\u00f1o. En \u00e9l, Castillo nos propone un recorrido por las pasiones, las ilusiones, las costumbres y los cuerpos como campos de batalla. Las formas de la derrota que explora este libro son cuatro: el amor, la fantas\u00eda, el aburrimiento y la crueldad.<\/p>\n<p>Los dos primeros cuentos, \u201cPap\u00e1 en la sala\u201d y \u201cAmor\u201d, exploran las derrotas del coraz\u00f3n. El primero cuenta la historia de un hombre joven que rechaza la propuesta de vivir con su padre. En consecuencia, el padre se muda al apartamento del hijo sin previo aviso, como un fantasma que solo duerme, come y ve pel\u00edculas de Steven Seagal en el televisor de la sala. Mientras tanto, el joven fantasea con un amor perdido hace tiempo. El segundo cuento narra la historia de un muchacho enamorado de una chica que asiste a su misma iglesia, pero que no es correspondido por ella. En estos relatos asistimos a un enfrentamiento terrible: el ardor del amor frente al de la desilusi\u00f3n. El resplandor del amor y de la fe, del recuerdo y la a\u00f1oranza, se apaga cuando descubrimos que el amor es una ilusi\u00f3n, un hechizo que no tiene mucho que ver con el ser amado y todo que ver con el deseo del amante.<\/p>\n<p>\u201cEl \u00faltimo verano\u201d y \u201cLos seguidores de la ley\u201d son los dos cuentos manifiestamente fant\u00e1sticos de este libro. En el primero, el fantasma de Hemingway sufre de bloqueo de escritor y, en su b\u00fasqueda de inspiraci\u00f3n, termina participando en un concurso de disfraces de Hemingway. El segundo narra la historia de un grupo de aficionados al f\u00fatbol que fundan una hinchada para apoyar a los \u00e1rbitros. Ambos cuentos exploran, por medio de un humor nost\u00e1lgico, la figura del perdedor por omisi\u00f3n, el que ya est\u00e1 fuera del juego. La angustia del suicida es la congoja de su fantasma: ver su obra transformada en culto, su vida reducida a una trivia, su imagen convertida en un disfraz. El \u00e1rbitro nunca pierde, pero tampoco gana.<\/p>\n<p>La derrota de estos personajes es una posici\u00f3n asumida y sobria, en la que toda la fuerza viene de la resignaci\u00f3n, de la aceptaci\u00f3n de la p\u00e9rdida, pero tambi\u00e9n de la conciencia de cierta belleza que los dignifica.<\/p>\n<p>\u201cAutob\u00fas\u201d y \u201cAlgo m\u00e1s bello que el viento\u201d<i> <\/i>son historias de desamor y aburrimiento. El primero narra una ruptura amorosa que ocurre en un bus. El segundo cuenta la historia de una prostituta reci\u00e9n llegada al pueblo que enamora a todos los hombres y pronto se queda con su dinero, lo que causa indignaci\u00f3n y furia entre las mujeres.<\/p>\n<p>Estos relatos exponen de manera brutal una vulnerabilidad terrible: el dolor del final indebido, de la ilusi\u00f3n no correspondida. Exploran el amor vencido por el abandono, lo \u00edntimo hecho p\u00fablico, lo especial hecho gen\u00e9rico, el dolor hecho verg\u00fcenza. Exploran la relaci\u00f3n entre el deseo y el aburrimiento, entre la belleza y la violencia, entre la ilusi\u00f3n de posesi\u00f3n y la voracidad del hambre.<\/p>\n<p>\u201cUn llano extenso con una boca en la tierra\u201d y \u201cEl ruido del vac\u00edo\u201d son cuentos expl\u00edcitamente violentos. Exploran la destrucci\u00f3n de las ideas, del amor, del aprendizaje y de la empat\u00eda; la destrucci\u00f3n de todo lo delicado, tierno y fr\u00e1gil, por medio de la crueldad. El primero narra la vida de un maestro que ha sido asignado a una escuela en una zona de guerra. El \u00faltimo es el m\u00e1s fuerte de todos. Fuerte por violento, fuerte por doloroso y fuerte por lo irremediable. El ruido del vac\u00edo es ese silencio que queda cuando un ni\u00f1o le destruye el alma a otro ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Este libro es, para m\u00ed, una compa\u00f1\u00eda. Un refugio. Un amigo que ha vivido, que ha sufrido, que me quiere; que est\u00e1 ah\u00ed para consolarme. No me da respuestas, no me facilita nada, pero me reconforta. Ilumina, con el calor de su ternura, todas mis derrotas. Y es que en ese resplandor de sus p\u00e1ginas no hay solo fascinaci\u00f3n, nostalgia e inmovilidad: en la ternura de la luz, de la aceptaci\u00f3n de la derrota, hay una ilusi\u00f3n de cambio. Como la pel\u00edcula al final del cuento, en la que Steven Seagal despierta de un coma despu\u00e9s de siete a\u00f1os, el lector acaba el libro y despierta del letargo y de la angustia, se sacude la tierra de las heridas y se sienta a esperar que venga la pr\u00f3xima batalla.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\">Mar\u00eda del Mar Escobedo<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera vez que le\u00ed a Miguel Castillo me sorprendi\u00f3 la potencia de su ternura. El sabor a pueblo viejo, a mundo olvidado, a infancia tranquila y lejana. 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